Exiliado

Has dejado los pasos y rostros del pasado,
tan sólo escoltas la memoria extinguida.
El tiempo es enemigo y héroe será
aquél que construya del recuerdo un nuevo sueño.
Tu mirada vasta, horizonte sin retorno,
ha quedado solitaria, sin sonrisa.
porque hoy uno no es tan sólo invento, 
se es cuerpo del ayer, desde lo eterno.
Tu voz no halla eco en el callejón extranjero.
Tus manos aprenden en la soledad forzada.
Imaginas lo imposible y reclamas lo negado.
Tu oído añora lo ausente: la pausa del acento hermano.
Alguna vez aullido entre mortal silencio
zumbaste exigencias al oído de los mudos.
Hoy te adaptas al vacío y hasta lo nuevo amas,
otros silencios, otras montañas, geografía y dolor ajenos.
Imagen de lo innato, llamada en llamaradas,
tierra de aquella muchacha, suelo de tu murmullo.
La esperanza del retorno inserta en un cajón
que abres dolorosamente a medias, a medianoche.


Publicado en:
Chiricú. Vol. 6, No. 2. Chicano-Riqueño Studies. Indiana University, Bloomington, IN, EUA, 1992
Foto de Pilar Rodríguez Aranda