Los dos a solas

Abriéndonos paso entre los miedos
en el piso rodamos como gatos
Jugueteamos con nuestras colas
Dando zarpasos de lujuria exquisita


Azorados con el fuego entrelazado
entre las manos otra mano 
Y entre los dos silencio manso


Alcanza todavía a girar 
el estúpido mundo
que se atraganta
        sin garganta


Nos quedamos solos
envidiados por el vino de la sangre
hirviendo bajo tierra
                  bajo candado


Qué delgado es el hilo del amor
y qué bien coses las suturas de mi vientre


Me lanzo hacia tí con el cuerpo
Caigo dentro de tu alma
Nos levantamos de la cama
y la historia continúa
Los dos a solas

Publicado en:
Blanco Móvil,  No. 57, Cd. de México 1993