Para escribir el poema

Cada palabra 
un golpe o una caricia:
Negar el poema 
Afirmar el poema
Juego de oposición 
como el de la voz 
y el cuerpo 
Bailar el poema
Palpar el poema
Tocar su holocausto
Oler su consuelo
Mirar su silencio
Respirar el infarto
Exhalar el amor
Callar en sus ruidos
Explayarse en su río
Alarmarse en su paz

Hablar el poema
El vocablo lengua
La obsesión inconsciente
La caligrafía automática
La brumosa evocación

Adivinar el poema

La alegría insaciable que se acaba al despertar
Soñar el poema
Ser el sueño

Ser el oído que se adapta a cada ritmo
Al personaje que se refleja 
en el afuera 
o que se despeña 
en el adentro
Escuchar el poema

Estar atentos 
a la híbrida imaginación que nos compone

Somos tantas memorias como somos olvido
Somos deseo reprimido y frescura ardiente
Somos soltura y éxtasis
rutina y martirio
Mayormente somos palabra
gesto y herramienta
Somos, siempre, poema
Casi nunca somos acción
Seremos acción
para
exceder el poema
Exceder el papel
Excederse en la vida 

Detenerse en el tiempo
Detener el poema
Trabajar la tinta
Trabajar la voz
Vocear el poema
Mover el poema      
Babear el poema
Secar el poema  
Acariciar el poema 
Fajar el poema

Actuar el poema
Verterse en el poema
Rebasar el poema
Rebasar la vida
Rebasar el sentimiento
Ser el sentimiento
Ser el poema
para

escribir el poema.


Publicado en:
Nós da Poesia: vozes da rua, organizadora Brenda Marques Pena, 
All Print Editora. Sao Paulo, Brasil, 2014